miércoles, 12 de agosto de 2015

2. El regreso de John Davis y Cómo escribir una novela

Un pequeño cuento para deleitaros: EL DRAGÓN ROJO

Hola, os dejo un pequeño cuento que escribí cuando tenía doce años. Espero que os guste. 

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Había una vez, en un país muy lejano, una hermosa princesita que vivía en un bello, majestuoso y lujoso palacio. 
Un día, llegó al país un feroz dragón rojo tan fiero como el mismísimo diablo que muy pronto comenzó a aterrorizar al reino. Cuando el dragón voló una noche cerca del castillo de la princesita, se enamoró de ella nada más verla peinandose sus dorados cabellos en su alcoba y la raptó llevándosela a su gran cueva en la cima de la montaña. Todos los habitantes del reino estaban tristes y preocupados por lo que aquel dragón diabólico pudiera hacerle a la dulce princesita. El rey estaba tan triste que apenas comía.
Pronto los soldados más valientes de todo el reino llegaron al castillo para decirle al rey que lucharían contra el dragón. El rey los dejó ir con la recompensa de dar al vencedor la mano de su hijita al que le trajera la cabeza del dragón como prueba de que lo habían vencido. Y todos fueron a la cueva, pero el dragón los devoró a todos. Ninguno fue capaz de salvar a la princesita y el rey estaba cada vez más hundido en la tristeza.
Uno de los criados del palacio se llamaba Kevin y desde niño siempre había estado enamorado de la princesa, así que fue a ver al rey y le dijo exclamando que la traería de vuelta. Todos los cortesanos se rieron de Kevin pero el rey accedió y el muchacho, con mucha valentía y amor en su corazón, cogió una espada y marchó a la cueva.


El dragón no estaba en ese momento y Kevin aprovechó para rescatar a la princesita, la cual estaba encadenada. Cuando el dragón los vió bajar por la ladera de la montaña, se le encendieron los ojos y rugió encolerizado mientras descendía en pizado. La princesita echó a correr buscando un sitio donde refugiarse y mientras Kevin luchó valiente y ferozmente con el malvado dragón hasta que por fin consiguió clavarle la espada en el corazón. Después le cortó la cabeza y la arrastró volviendo con la princesita al castillo, donde el rey, los cortesanos y todos los habitantes y ciudadanos del reino se maravillaron por la prodigiosa hazaña de Kevin. El rey le dió la mano de su hijita y se casaron viviendo felices para siempre.

Relato de un capítulo de mi novela de amor gótico EL ÁNGEL NEGRO

Muy buenos días, mis queridos y fieles lectores.
Hoy os traigo un relato de un capítulo de mi novela gótica, "El ángel negro". Este relato me mandaron hacerlo en el curso de Taller de Escritura Creativa de www.yoquieroescribir.comen donde me matriculé en 2010. Aparece en el libro junto con los relatos de mis compañeros. Si alguno de vosotros lo quiere tener, aquí os dejo el enlace de compra: 
 Como podeis comprobar he cambiado el título de "Luciferka Demon In Love" por "El ángel negro". La verdad es que me gusta más el nuevo título de la novela. Bueno, que me voy por las ramas y no avanzamos xD. Os dejo aquí el relato. Espero que os guste ¡y no os olvidéis de comentarme qué os ha parecido! Adiós, amigos. 

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Jane y sus dos hermanos ayudaron a su madre a poner la mesa mientras ésta encendía la chimenea. El padre de Jane entró por la puerta delantera de la casa con su hacha bajo el brazo. Tenía una cara de cansancio, probablemente de la jornada del duro trabajo de leñador en el bosque. Dió dos besos a su mujer y a continuación se sentó a la mesa. Su mujer y sus hijos hicieron lo mismo.
_Wendy, querida, ¿qué hay para cenar?-preguntó a su mujer.
_Ciruelas con miel, sopa dorada y perdices asadas con canela.-respondió ésta. 
El padre de Jane se relamió abriendo por la mitad una hogaza de pan para usarla como plato y a continuación cogió una ciruela con miel del frutero y empezó a mordisquearla.
_¿Cómo ha ido el día hoy en el bosque, George?-preguntó Wendy.
George carraspeó con cara de mal humor y respondió:
_Pues todo iba muy bien hasta que esta tarde el padre Charles me ha dicho que cierta persona no ha vuelto a la parroquia para confesar sus pecados ni asistir a las enseñanzas de nuestro Señor.
Echó una furiosa mirada a Jane y su madre y sus hermanos hicieron lo mismo. Jane bajó la cabeza avergonzada masticando un trozo de ciruela.
_¿A qué se debe tu comportamiento últimamente, Jane?-exclamó George.-En la escuela ya no prestas atención a las enseñanzas del maestro, que por cierto me ha dicho que te pasas el tiempo embobada pensando en tonterías, no juegas ya con tus amigas y te vas tu sola a quién sabe qué sitio, ¡y ahora el padre me dice que no asistes a sus clases ni confiesas tus pecados! ¿Puedo saber por qué?
Jane miró temerosa a su padre y contestó:
_Padre, me he portado bien. No he quebrantado ningún mandamiento de Dios. No te preocupes, que si hago algo malo me confesaré.
_¡Eso no me vale! ¡Tienes que ir a confesarte todos los días!-exclamó George.
 _¿No comprendes que si no cumples los designios de nuestro Señor, te castigará?-añadió su madre.
Jane bajó la cabeza. Sin querer, el colgante que le regaló hacía dos noches su mejor amigo con un pentagrama invertido de plata asomó por encima de su delantal. Su hermano mayor, Richard, se lo arrebató de un tirón provocándole a Jane una herida en el cuello y se lo entregó a su padre.
_¡Esta es la respuesta padre!-exclamó.
_¡Devuélvemelo, es mío!-gritó Jane levantándose de la mesa.
Su padre miró detenidamente el colgante abriendo los ojos como platos. Después se levantó alargando el brazo mostrando el colgante a Jane.
_¿¡Qué significa esto, Jane!?-gritó.-¿Estás con los templarios?
_No, padre. Es un regalo de un amigo.-respondió Jane.
_¿Entonces pactaste con el diablo? ¿¡Eres una bruja!?-gritó aun más Georges sin hacer caso a las palabras de su hija.
_No, yo… Puedo explicarlo…-balbuceó Jane.
Su padre se acercó a ella enfurecido propinándola una fuerte y sonora bofetada que hizo estremecer y llorar a Jane. Se hizo un silencio rotundo en la salita.
_¡Maldita seas, bruja! ¡Haré que te lleven a la hoguera por esto! ¡Tú ya no eres mi hija!-dijo George rompiendo el silencio.
Jane echó una mirada de advertencia a su padre y salió de la casa adentrándose en el bosque corriendo y sin volver la vista atrás. Fuera llovía fuertemente.
_¡JANE, VUELVE AQUÍ! ¡AÚN NO HEMOS TERMINADO! ¡¡¡JANE!!!-gritó su padre saliendo tras ella. No se atrevía a adentrarse en el bosque en plena noche lluviosa. El muy cobarde se volvió hacia Richard y le ordenó que trajera a Jane de vuelta. Pero Richard se negó.
_¿Está de broma, padre? ¡No voy a entrar ahí! ¡Está oscuro!-exclamó.
George rechinó los dientes enfadado y miró hacia el bosque. Ya no se veía a Jane por ninguna parte.
_Es inútil que huyas, maldita. Te encontraremos. No escaparás a la ira del Señor.-susurró y acto seguido entró en la casa a seguir disfrutando de su cena.
Jane estuvo corriendo durante una hora, temerosa de que su padre la estuviera siguiendo. Miró tras su espalda y no vio a nadie. Se detuvo a tomar aliento. De pronto escuchó unas pisadas a su espalda.
_¿Jane? ¿Qué haces aquí?-preguntó una voz.
Jane se dio la vuelta y vio ante ella a su mejor amigo, un bellísimo ángel negro de piel blanca como la nieve y alas de ángel negras como la noche. Su nombre era Luciferka. Fue él quien le regaló el colgante a Jane.
Ésta sollozó y corrió hacia él. Le miró con amor y se abrazó a él con fuerza.
_Luciferka.-dijo sonriendo entre lágrimas.
Luciferka le alzó la cara y gruñó cuando vió la mejilla enrojecida de la bofetada que el padre de Jane le propinó.
_¿Quién te hizo esto?-preguntó pasando suavemente sus dedos pálidos sobre la ardiente mejilla de Jane.
_Mi padre.-contestó Jane cabizbaja.-Descubrió el colgante que me regalaste y ahora cree que soy una bruja. Quiere llevarme a la hoguera. ¡Ayúdame por favor!
Luciferka rugió enfurecido.
_¡Maldito cañalla!-exclamó. Cogió de la mano a Jane.-Ven, te llevaré a mi casa. Allí no te encontrarán.
_Muchas gracias, Luciferka.-dijo Jane abrazándose a él.
Luciferka abrió sus negras alas de ángel batiéndolas hasta alzarse unos centímetros del suelo. Cogió en brazos a Jane y empezaron a elevarse por encima de los árboles y de las nubes. Volaron durante una hora en dirección norte hasta que por fin Luciferka empezó a disminuir la altura y la velocidad.
_Aquí estarás a salvo.-dijo cuando aterrizaron en la torre de una hermita abandonada hacía siglos. Miró a Jane.-Deberías secar tu ropa.
_La verdad es que sí.-contestó Jane mirandose el empapado vestido.
_Espera aquí.-sonrió Luciferka. Bajó por el torreón hacia el interior del campanario y volvió con un perchero de hierro.
_Quítate la ropa y cuélgala aquí mientras traigo los leños para el fuego.-dijo. Jane asintió y comenzó a desnudarse y colgar su vestido y su delantal en el perchero de hierro.
Poco después Luciferka subía por el torreón trayendo consigo tres grandes leños secos. Los colocó en el suelo poniendo dos debajo y uno encima y seguidamente con la uña negra del índice de su mano izquierda arañó un poco la corteza de uno los leños dejando así una estela de fuego que serpenteó por los demás leños hasta crecer y transformarse en una hoguera. Finalmente acercó el perchero con la ropa de Jane para que ésta se secara y miró a Jane, quien tenía la mirada perdida mirando las llamas.
_¿Estás bien?-le preguntó Luciferka.
_Sólo es miedo.-respondió Jane. Y se sentó en el suelo apoyando su espalda en la pared.
Luciferka miró a Jane que temblaba de frío y dijo:
_Espérame aquí. Traeré una manta para abrigarte.
Jane asintió sin apartar la vista de las llamas. El miedo a que su padre y los inquisidores la encontraran y la llevaran a la hoguera le paralizaba. Luciferka volvió al poco tiempo con una gruesa manta marrón. Jane se levantó cabizbaja y dejó que Luciferka la envolviera con la manta.
_¿Te encuentras mejor ahora?-preguntó Luciferka.
Jane miró la manta, dejó caer una lágrima y miró a Luciferka.
_Sí, gracias.-contestó. Luciferka le acarició suavemente la mejilla y dijo:
_Eres tan hermosa, tan dulce y delicada… No mereces que te hagan ésto. Tu padre pagará por lo que te ha hecho. Se dio la vuelta y se subió al pórtico abriendo sus alas dispuesto a volar.
_¡Espera! ¿Adónde vas?-exclamó Jane.
_A darle una lección a tu padre.-respondió Luciferka.
_¡No lo hagas!-dijo Jane cogiendole del brazo.
_¡Te ha pegado! ¿Qué clase de padre pega a su hija, una niña tan dulce y delicada como tú?-contestó Luciferka.
_¡Pero es mi padre!
_Él ya no es tu padre. Dejó de serlo en cuanto te puso la mano encima. Pretende matarte. Debo castigarle por eso.
_Pero le perdono.-dijo Jane acariciando un hombro de Luciferka.-Le perdono.
Luciferka luchó en su interior por no saltar al vacio y volar hasta la casa del padre de Jane.
_Prométeme que no irás, Luciferka.-dijo Jane.
Luciferka la miró unos instantes y finalmente cedió a sus ruegos.
_Quédate conmigo, no te vayas.-le pidió Jane.
_Lo siento. Mi furia se apoderó de mí.-se disculpó Luciferka y se sentó junto al fuego.
Jane se acurrucó junto a su amigo y éste dejó que ella se sentara sobre él.
_No importa. Yo también te perdono.-dijo Jane.-Prométeme que estarás conmigo.
_Te lo prometo.-contestó Luciferka mirandola sonriente.
Jane puso su cabeza en su pecho y se abrazó a él. Éste también la abrazó y la rodeó cariñosamente con sus alas negras. Contempló el fuego y las estrellas unos instantes hasta que supo que Jane ya estaba dormida. La miró sonriendo emocionado, la acarició un mechón de su pelo castaño tirando a rubio y finalmente la besó en la frente. Él se mantuvo despierto toda la noche contemplando como Jane dormía entre sus brazos con una sonrisa dibujada en su cara. Muy a su pesar debía controlar su furia pues había prometido a Jane no dañar a su padre. Él le había hecho una promesa y debía cumplirla. Además, quería tantísimo a Jane que era incapaz de negarse.

¿Pero cuánto tiempo podría controlar su furia? El era un ángel negro al fin y al cabo. Decidió entonces dejarse llevar de su amor hacia Jane.

Relato de un capítulo del segundo libro de mi trilogía LA ESPADA DE CRISTAL

Muy buenos días, mis queridos y fieles lectores.
Hoy os traigo un relato de un capítulo de mi trilogía, "La espada de cristal". Este relato me mandaron hacerlo en el curso de Taller de Escritura Creativa de www.yoquieroescribir.com en donde me matriculé en 2010. Aparece en el libro junto con los relatos de mis compañeros. Si alguno de vosotros lo quiere tener, aquí os dejo el enlace de compra: 
http://www.bubok.es/libros/201789/Taller-de-Escritura-Creativa-Vol-18--Noviembre-2010-YoQuieroEscribircom 
Espero que os guste ¡y no os olvidéis de comentarme qué os ha parecido! Adiós, amigos. 

***

Aquel día marcó para siempre la vida de Sheila. Sus padres tenían que marcharse de viaje por negocios, eran empresarios, y no querían que Sheila se quedase sola en casa. No es porque no confiaran en ella, sino porque contaba con diez años de edad. De ser más mayor la hubieran dejado a sus anchas. Sus tíos vivían en otro país y la única persona de toda la familia con la que podían contar era con su abuelo Matías.
Éste inspiraba un breve temor a Sheila, pues era reservado y callado y apenas hablaba con ella.
Sheila no quería pasar el mes con su abuelo, alejada kilómetros y kilómetros de la ciudad y sin sus amigas, pero no tenía otra opción que resignarse a estar en la casa de campo de su abuelo. En realidad la casita era acogedora y de esas de montaña, tan bonitas. Tenía dos pisos, una buhardilla y un hermoso jardín bien cuidado salvo una zona llena de maleza cercada con un muro con una enredadera y una puerta oxidada con un candado que dejaba bien claro que nadie podía ir a esa parte del jardín. Matías se ponía nervioso si veía a alguien rondando cerca del muro.
Sheila no entendía el por qué de su comportamiento pero no se atrevió a preguntarle hasta aquel día. Llegaron por la noche tras un día entero de viaje en coche. Como siempre, Matías premaneció distante y frío cuando recibió a su nieta.
Sheila se despidió de sus padres, triste por no poder quedarse en casa de alguna amiga, cargó con su maleta y siguió a Matías hasta su nueva habitación. Allí deshizo su equipaje y seguidamente bajaron a la cocina a cenar. Una cena con un silencio incómodo. Finalmente, ambos se dieron las buenas noches y se acostaron. A la mañana siguiente, después de desayunar tan silenciosamente como en la cena anterior, Sheila salió al jardín. Sentía tal aburrimiento que se sentó en las escaleras de madera de la entrada trasera de la casa. Vio a su abuelo cortando leña con el hacha muy enérgicamente. Se acercó a él y le contempló mientras trabajaba. _¿Qué estás mirando?-preguntó bruscamente Matías.
_Sólo quiero ver qué haces.-contestó Sheila.
_Pues cortar leña. ¿Qué crees que hago, eh?
_Vale, vale. No te pongas así. Oye, ¿por qué no juegas conmigo?
_Lo siento, Sheila.-dijo Matías dando un fuerte golpe de hacha a un tronco seco.-Tengo mucho trabajo. Juega tú sola.
_¿Y no te apetece llevarme al tiovivo de la plazoleta del pueblo?
_¡No! ¡Ya te he dicho que tengo cosas que hacer! Vete a jugar por ahí y déjame tranquilo.-cortó Matías. Sheila marchó triste y cabizbaja. No se atrevía a molestar más a su abuelo. Anduvo por el jardín sin saber qué hacer para distraerse.
Vio el muro con la enredadera. Sabía que no podía acercarse allá pero ya se sabe la curiosidad de los niños. Se volvió para mirar a su abuelo. Éste estaba tan absorto cortando la leña que ni se había enterado de que Sheila estaba en la zona prohibida del jardín. Sheila aprovechó para echar una ojeada asomándose por los barrotes de la puerta oxidada. Era un lugar desolador, como si en esa parte del jardín el viento no soplara ni la luz del sol entrara. La maleza de la hierba llegaba a la cintura y tenía un color amarillento y grisáceo. Árboles podridos y desnudos rodeaban a ambos lados un caminito embarrado que conducía a un pozo que permanecía en el centro de aquel lugar.
Una voz como venida del más allá provino del interior del pozo pronunciando el nombre de Sheila, cosa que a ésta le asustó, le hizo estremecerse y correr al interior de la casa.
A la hora de la comida, Sheila por fin cortó el silencio incómodo de esos momentos con su abuelo: 
_Abuelo, ¿por qué hay una zona del jardín cerrada?
Matías miró un momento a su nieta y después contestó:
_No se puede ir a esa zona del jardín. Nadie puede. Y no quiero verte por allí merodeando, ¿de acuerdo? _¿Pero por qué, abuelo?-insistió Sheila. 
_Porque es peligroso estar ahí dentro.-contestó Matías tras un suspiro. 
_¿Lo dices por el pozo? 
Matías pegó un fuerte puñetazo a la mesa haciendo temblar a Sheila. 
_¡Mira, Sheila! No quiero ponerme a malas contigo porque eres mi nieta al fin y al cabo. No se puede ir a esa zona del jardín. Por eso mismo del pozo, es una zona peligrosa. ¿Qué pasaría si te cayeras dentro, eh? ¡No se puede entrar ahí! ¿Te quedó claro? 
Sheila asintió en silencio. Terminó de comer y se levantó. Antes de irse miró a su abuelo y dijo: 
_Perdona si te ofendí, abuelo. 
Matías gruñó indiferente encendiéndose una pipa. Sheila subió a su cuarto y se echó en la cama mirando al techo de madera. Tenía tal aburrimiento en la casa de su abuelo que finalmente acabó durmiéndose. Despertó a la una de la madrugada. 
Sheila no podía creerse que hubiera dormido tanto. Se desperezó y miró por la ventana. El jardín estaba muy oscuro. Pudo ser el momento idóneo para ir a la zona prohibida del jardín, mientras Matías dormía entre ronquidos, de no ser porque a Sheila le daba miedo la oscuridad. Decidió levantarse cuando amaneciera, a las seis de la mañana, antes de que su abuelo se levantara una hora y media después. Y así lo hizo. Puso la alarma en su reloj digital de pulsera y se obligó a volver a dormir. 
Cuando por fin llegó la hora señalada, Sheila salió a hurtadillas de la casa. Su abuelo dormía a pierna suelta y no la había sentido. Sheila corrió desde la casa hasta el muro de la enredadera de la zona prohibida del jardín y lo saltó. Una vez dentro volvió a echar una ojeada a la casa del abuelo. Todo estaba tranquilo. Sheila sintió una brisa gélida procedente del pozo y volvió a escuchar la voz como en distancia: 
Sheee... ila... Shei... laaaa... Sheila... Sheiiilaa... 
Sheila volvió a sentir miedo, pero se obligó a sí misma en permanecer quieta en el sitio. Caminó hacia el pozo con curiosidad, y se asomó al interior. 
No había agua dentro y estaba muy oscuro. 
De pronto, un punto luminoso apareció en el lejano fondo del pozo que hizo extrañarse a Sheila. 
_¿Qué será éso?-pensó Sheila. 
Una sacudida de aire frío recorrió el pozo hasta llegar a Sheila haciéndole resbalar y caer al interior. _¡¡¡Socorro!!! ¡¡¡Abuelooooo!!!-gritó mientras caía. 
Tras varios minutos cayendo en la oscuridad del pozo, Sheila sintió que se daba de bruces contra algo duro. Sacudió la cabeza, frotándose el cuerpo y después miró a su alrededor maravillada. 
Se hallaba en un pueblecito medieval con montañas y un castillo a lo lejos, un puente de piedra y un río de agua cristalina no muy profundo. 
_¿Dónde rayos estoy?-se preguntó Sheila atónita de lo que estaba viendo. 
_En la ciudad de Asteillo.-le contestó una voz infantil.-Oye, ¿estás bien? ¿Te has caído? 
Quien así le hablaba era un muchacho rubio de unos once años. A su lado estaba una niña, también rubia, con trenzas, de doce años y que la miraba con curiosidad. 
_¿Estás bien? ¿Te duele algo?-volvieron a preguntar los dos niños. 
_Sí, sólo es el brazo derecho. No os preocupéis.-contestó Sheila. 
Los dos niños se miraron, sonriendo aliviados. 
_Oye, ¿cómo te llamas?-dijo la niña. 
_Sheila.-contestó Sheila.-¿Y vosotros? 
_Yo soy Lillian.-respondió la niña.-Y él es mi hermano, Crom. 
_Encantada.-dijo sonriente Sheila. 
Los niños observaron con curiosidad a Sheila mirándole su jersey de lana, sus pantalones vaqueros y sus zapatos deportivos. 
_¡Qué ropa tan rara llevas, Sheila!-dijo Crom. 
Sheila rió tímidamente. 
_¿De dónde eres? Creo que no eres por aquí, ¿cierto?-preguntó Lillian. 
_Soy de Córdoba.-contestó Sheila. 
_¡Guau! ¿Dónde queda éso exactamente? Seguro que vienes de un país muy lejano...-dijo Crom. 
_Bueno... En realidad... Me resbalé y caí dentro del pozo del jardín de mi abuelo. No sé cómo llegué aquí.-contestó Sheila mirando al cielo en busca del agujero del pozo. Pero no se veía más que el cielo azul. _¿Pozo del abuelo?-se extrañó Crom. 
_Me parece que te has dado un fuerte golpe en la cabeza, Sheila.-dijo Lillian cogiéndola del brazo y apoyándola junto a la pared de una posada.-Mejor será que te recuperes y... 
_¡Pero es verdad lo que os digo! ¡Resbalé y caí dentro del pozo de mi abuelo!-excalmó Sheila. 
De pronto, oyeron un ruido de cascos. Se giraron y vieron a un jinete de negra armadura cabalgando en su corcel negro y siendo perseguido por soldados del castillo también montados en sus caballos. 
_¡Es un caballero negro! ¡Sálvese quien pueda!-gritó un hombre que estaba frente a la taberna y la posada. _¡Alto a la guardia real!-gritaba también el comandante de los soldados.-¡He dicho que se detenga! 
La gente de Asteillo corrió temerosa a encerrarse en sus casas. Los soldados del castillo se dividieron por grupos para acorralar al caballero negro. Finalmente, lo consiguieron pues le rodearon en el puente del río para quitarle algo que había robado del castillo.

Cronología de mis libros (sin contar las partes de la trilogía o la saga)

1999: Dejo de escribir "John Davis". Escribo mi primera novela de Terror "El Inframundo" a raíz de un juego que inventé para mis amigos después de salir de catequesis.
2000: En Mayo escribo mi primer libro oficial, "El planeta de la imaginación" por ánimos de mi amiga Alba.
2001: Escribo mi novela "Fungys", a raíz de un club que inventó Alba para sus primos y yo. En Noviembre muere mi amigo Charlie, del grupo Gen Rosso, y escribo su vida novelada como homenaje, a la que titulo "Streetlight".
2002: Dejo de escribir "Streetlight" y escribo mi primer microrrelato "El dragón rojo". En Mayo, tras viajar a Roma, escribo mi novela "K.R.V." En Octubre retomo "Fungys" para enseñarlo a mis compañeros de clase. Dejo de escribir "El Inframundo".
2003: Dejo de escribir "Fungys" definitivamente. Escribo mi novela "Emma y el gigante" durante dos meses tras ver Harry Potter y el prisionero de Azkaban, pero finalmente me decido por escribir mi novela "Emma y Tom", inspirándome en La Bella y La Bestia.
2004: Dejo de escribir "Emma y Tom" y escribo mi novela "La perla malva" tras un sueño que tuve y aficionarme a la serie Inu Yasha. En Noviembre escribo mi novela "El niño lobo". Cambio el título "K.R.V." por "Las tres jinetes", pero lo acabo dejando por falta de argumento.
2005: Durante el campamento de verano escribo mi novela "Pegaso y yo" tras un sueño que tuve. Al volver del campamento escribo mi novela "Arslam el animorph", tras leer una saga de niños con el poder de transformarse en animales. Dejo de escribir "El niño lobo" por falta de argumento.
2006: Dejo de escribir "Pegaso y yo" y "Arslam el animorph". Tras salir del hospital de Madrid escribo dos novelas, "Almas" y "Leyenda de La Alhambra", en honor a mi amiga Yaiza.
2007: Dejo de escribir "Almas". Escribo mi novela "La profecía" tras ver una serie de las gemelas Olsen. En Octubre dejo de escribir "La profecía" y escribo mi novela "El castillo de Edo" en honor a Camila Bordonaba, de la serie Rebelde Way. En Noviembre escribo mi saga "El Eko" y mi novela "Murca el Altarriense".
2008: Dejo de escribir "El castillo de Edo" y "El Eko". Escribo mi novela "Arukhensis", inspirándome en mí. Más tarde la convierto en saga.
2009: Dejo de escribir "Murca el Altarriense" y escribo "Felion y Zealin" en honor a mi ex novio, Juan José.
2010: Dejo de escribir "Felion y Zealin" por falta de argumento y "Arukhensis". Escribo "Luciferka Demon In Love" y "Regreso a casa". Cambio el título "La perla malva" por "La espada de cristal" y la convierto en trilogía. Cambio el título de "El Eko" por "El Moabe". Cambio el título "Murca el Altarriense" por "Murca" y lo convierto en trilogía.
2011: Dejo de escribir "Luciferka Demon In Love". Comienzo a reescribir mis novelas una por una. Escribo "La Senda Multien" como derivado de "Arukhensis". Escribo mi primer libro esotérico "Diccionario de sueños" y mi primer libro de cocina internacional "Cocina del mundo". Cambio el título "El planeta de la imaginación" por "El libro viejo".
2012: Dejo de escribir "La Senda Multien", "Diccionario de sueños" y "Cocina del mundo". Escribo "El campamento maldito" tras una pesadilla que tuve. Cambio el título "El libro viejo" por "Los Místicos" y lo convierto en trilogía. Escribo "La Senda Mística" como derivado de "Los Místicos" mientras continúo la reescripción de todos mis libros.
2013: Escribo mi novela "Blotus y Jade" en honor a Elizabeth Gillies de la serie Victorious y por mi nueva religión Wicca. En Marzo dejo de escribir "Blotus y Jade" para escribir mi novela "El pantano". Dejo de escribir "El pantano" un mes después. Cambio el título "Luciferka Demon In Love" por "El ángel negro". Retomo la reescripción de mis libros.
2014: Retomo mi primera novela John Davis, pensando bien en el argumento. En Marzo publico por primera vez en la editorial Bubok de Madrid mi libro "Cómo escribir una novela - Taller Literario I: Elementos necesarios para comenzar", pensado especialmente para nuevos escritores que quieren lanzarse a escribir. Lo publico como e-Book y en Abril publico el segundo volúmen, "Cómo escribir una novela - Taller Literario II: Creación de la trama básica". También escribo relatos sado con temática de crucifixión para mis dos nuevos blogs, "Crucifixión Erótica" y "Dómina Pilata" con la esperanza de algún día llevarlos al cine. Sigo reescribiendo mis libros.

2015: Después de 17 años, por fin tengo nuevas ideas para el argumento de "John Davis" y me pongo a trabajar en él. Soy consciente de que necesito documentarme sobre los Estados Unidos del siglo XIX, pero no es problema para mí. Ahora "John Davis" se convierte en mi primera novela oficial. Me siento feliz por sacarlo a la luz.

1. Conóceme

martes, 11 de agosto de 2015

¡¡¡BIENVENIDOS A MI BLOG!!!

Buenos días, queridos visitantes.
Os quiero dar las gracias por visitar mi blog.
El motivo por el que lo creé es porque soy una escritora novel y por lo tanto muy poco conocida. Espero que con este blog me pueda dar más a conocer a vosotros y sobre todo que os guste.
Así que espero que seáis fieles lectores y seguidores de mi blog.

¡Hasta pronto!