miércoles, 12 de agosto de 2015
Un pequeño cuento para deleitaros: EL DRAGÓN ROJO
Hola,
os dejo un pequeño cuento que escribí cuando tenía doce años.
Espero que os guste.
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Había
una vez, en un país muy lejano, una hermosa princesita que vivía en
un bello, majestuoso y lujoso palacio.
Un
día, llegó al país un feroz dragón rojo tan fiero como el
mismísimo diablo que muy pronto comenzó a aterrorizar al reino.
Cuando el dragón voló una noche cerca del castillo de la
princesita, se enamoró de ella nada más verla peinandose sus
dorados cabellos en su alcoba y la raptó llevándosela a su gran
cueva en la cima de la montaña. Todos los habitantes del reino
estaban tristes y preocupados por lo que aquel dragón diabólico
pudiera hacerle a la dulce princesita. El rey estaba tan triste que
apenas comía.
Pronto
los soldados más valientes de todo el reino llegaron al castillo
para decirle al rey que lucharían contra el dragón. El rey los dejó
ir con la recompensa de dar al vencedor la mano de su hijita al que
le trajera la cabeza del dragón como prueba de que lo habían
vencido. Y todos fueron a la cueva, pero el dragón los devoró a
todos. Ninguno fue capaz de salvar a la princesita y el rey estaba
cada vez más hundido en la tristeza.
Uno
de los criados del palacio se llamaba Kevin y desde niño siempre
había estado enamorado de la princesa, así que fue a ver al rey y
le dijo exclamando que la traería de vuelta. Todos los cortesanos se
rieron de Kevin pero el rey accedió y el muchacho, con mucha
valentía y amor en su corazón, cogió una espada y marchó a la
cueva.
El
dragón no estaba en ese momento y Kevin aprovechó para rescatar a
la princesita, la cual estaba encadenada. Cuando el dragón los vió
bajar por la ladera de la montaña, se le encendieron los ojos y
rugió encolerizado mientras descendía en pizado. La princesita echó
a correr buscando un sitio donde refugiarse y mientras Kevin luchó
valiente y ferozmente con el malvado dragón hasta que por fin
consiguió clavarle la espada en el corazón. Después le cortó la
cabeza y la arrastró volviendo con la princesita al castillo, donde
el rey, los cortesanos y todos los habitantes y ciudadanos del reino
se maravillaron por la prodigiosa hazaña de Kevin. El rey le dió la
mano de su hijita y se casaron viviendo felices para siempre.
Relato de un capítulo de mi novela de amor gótico EL ÁNGEL NEGRO
Muy
buenos días, mis queridos y fieles lectores.
Hoy
os traigo un relato de un capítulo de mi novela gótica, "El
ángel negro". Este relato me mandaron hacerlo en el curso de
Taller de Escritura Creativa de www.yoquieroescribir.comen
donde me matriculé en 2010. Aparece en el libro junto con los
relatos de mis compañeros. Si alguno de vosotros lo quiere tener,
aquí os dejo el enlace de compra:
Como
podeis comprobar he cambiado el título de "Luciferka Demon In
Love" por "El ángel negro". La verdad es que me gusta
más el nuevo título de la novela. Bueno, que me voy por las ramas y
no avanzamos xD. Os dejo aquí el relato. Espero que os guste ¡y no
os olvidéis de comentarme qué os ha parecido! Adiós, amigos.
****************************************************
Jane
y sus dos hermanos ayudaron a su madre a poner la mesa mientras ésta
encendía la chimenea. El padre de Jane entró por la puerta
delantera de la casa con su hacha bajo el brazo. Tenía una cara de
cansancio, probablemente de la jornada del duro trabajo de leñador
en el bosque. Dió dos besos a su mujer y a continuación se sentó a
la mesa. Su mujer y sus hijos hicieron lo mismo.
_Wendy,
querida, ¿qué hay para cenar?-preguntó a su mujer.
_Ciruelas
con miel, sopa dorada y perdices asadas con canela.-respondió ésta.
El
padre de Jane se relamió abriendo por la mitad una hogaza de pan
para usarla como plato y a continuación cogió una ciruela con miel
del frutero y empezó a mordisquearla.
_¿Cómo
ha ido el día hoy en el bosque, George?-preguntó Wendy.
George
carraspeó con cara de mal humor y respondió:
_Pues
todo iba muy bien hasta que esta tarde el padre Charles me ha dicho
que cierta persona no ha vuelto a la parroquia para confesar sus
pecados ni asistir a las enseñanzas de nuestro Señor.
Echó
una furiosa mirada a Jane y su madre y sus hermanos hicieron lo
mismo. Jane bajó la cabeza avergonzada masticando un trozo de
ciruela.
_¿A
qué se debe tu comportamiento últimamente, Jane?-exclamó
George.-En la escuela ya no prestas atención a las enseñanzas del
maestro, que por cierto me ha dicho que te pasas el tiempo embobada
pensando en tonterías, no juegas ya con tus amigas y te vas tu sola
a quién sabe qué sitio, ¡y ahora el padre me dice que no asistes a
sus clases ni confiesas tus pecados! ¿Puedo saber por qué?
Jane
miró temerosa a su padre y contestó:
_Padre,
me he portado bien. No he quebrantado ningún mandamiento de Dios. No
te preocupes, que si hago algo malo me confesaré.
_¡Eso
no me vale! ¡Tienes que ir a confesarte todos los días!-exclamó
George.
_¿No
comprendes que si no cumples los designios de nuestro Señor, te
castigará?-añadió su madre.
Jane
bajó la cabeza. Sin querer, el colgante que le regaló hacía dos
noches su mejor amigo con un pentagrama invertido de plata asomó por
encima de su delantal. Su hermano mayor, Richard, se lo arrebató de
un tirón provocándole a Jane una herida en el cuello y se lo
entregó a su padre.
_¡Esta
es la respuesta padre!-exclamó.
_¡Devuélvemelo,
es mío!-gritó Jane levantándose de la mesa.
Su
padre miró detenidamente el colgante abriendo los ojos como platos.
Después se levantó alargando el brazo mostrando el colgante a Jane.
_¿¡Qué
significa esto, Jane!?-gritó.-¿Estás con los templarios?
_No,
padre. Es un regalo de un amigo.-respondió Jane.
_¿Entonces
pactaste con el diablo? ¿¡Eres una bruja!?-gritó aun más Georges
sin hacer caso a las palabras de su hija.
_No,
yo… Puedo explicarlo…-balbuceó Jane.
Su
padre se acercó a ella enfurecido propinándola una fuerte y sonora
bofetada que hizo estremecer y llorar a Jane. Se hizo un silencio
rotundo en la salita.
_¡Maldita
seas, bruja! ¡Haré que te lleven a la hoguera por esto! ¡Tú ya no
eres mi hija!-dijo George rompiendo el silencio.
Jane
echó una mirada de advertencia a su padre y salió de la casa
adentrándose en el bosque corriendo y sin volver la vista atrás.
Fuera llovía fuertemente.
_¡JANE,
VUELVE AQUÍ! ¡AÚN NO HEMOS TERMINADO! ¡¡¡JANE!!!-gritó su
padre saliendo tras ella. No se atrevía a adentrarse en el bosque en
plena noche lluviosa. El muy cobarde se volvió hacia Richard y le
ordenó que trajera a Jane de vuelta. Pero Richard se negó.
_¿Está
de broma, padre? ¡No voy a entrar ahí! ¡Está oscuro!-exclamó.
George
rechinó los dientes enfadado y miró hacia el bosque. Ya no se veía
a Jane por ninguna parte.
_Es
inútil que huyas, maldita. Te encontraremos. No escaparás a la ira
del Señor.-susurró y acto seguido entró en la casa a seguir
disfrutando de su cena.
Jane
estuvo corriendo durante una hora, temerosa de que su padre la
estuviera siguiendo. Miró tras su espalda y no vio a nadie. Se
detuvo a tomar aliento. De pronto escuchó unas pisadas a su espalda.
_¿Jane?
¿Qué haces aquí?-preguntó una voz.
Jane
se dio la vuelta y vio ante ella a su mejor amigo, un bellísimo
ángel negro de piel blanca como la nieve y alas de ángel negras
como la noche. Su nombre era Luciferka. Fue él quien le regaló el
colgante a Jane.
Ésta
sollozó y corrió hacia él. Le miró con amor y se abrazó a él
con fuerza.
_Luciferka.-dijo
sonriendo entre lágrimas.
Luciferka
le alzó la cara y gruñó cuando vió la mejilla enrojecida de la
bofetada que el padre de Jane le propinó.
_¿Quién
te hizo esto?-preguntó pasando suavemente sus dedos pálidos sobre
la ardiente mejilla de Jane.
_Mi
padre.-contestó Jane cabizbaja.-Descubrió el colgante que me
regalaste y ahora cree que soy una bruja. Quiere llevarme a la
hoguera. ¡Ayúdame por favor!
Luciferka
rugió enfurecido.
_¡Maldito
cañalla!-exclamó. Cogió de la mano a Jane.-Ven, te llevaré a mi
casa. Allí no te encontrarán.
_Muchas
gracias, Luciferka.-dijo Jane abrazándose a él.
Luciferka
abrió sus negras alas de ángel batiéndolas hasta alzarse unos
centímetros del suelo. Cogió en brazos a Jane y empezaron a
elevarse por encima de los árboles y de las nubes. Volaron durante
una hora en dirección norte hasta que por fin Luciferka empezó a
disminuir la altura y la velocidad.
_Aquí
estarás a salvo.-dijo cuando aterrizaron en la torre de una hermita
abandonada hacía siglos. Miró a Jane.-Deberías secar tu ropa.
_La
verdad es que sí.-contestó Jane mirandose el empapado vestido.
_Espera
aquí.-sonrió Luciferka. Bajó por el torreón hacia el interior del
campanario y volvió con un perchero de hierro.
_Quítate
la ropa y cuélgala aquí mientras traigo los leños para el
fuego.-dijo. Jane asintió y comenzó a desnudarse y colgar su
vestido y su delantal en el perchero de hierro.
Poco
después Luciferka subía por el torreón trayendo consigo tres
grandes leños secos. Los colocó en el suelo poniendo dos debajo y
uno encima y seguidamente con la uña negra del índice de su mano
izquierda arañó un poco la corteza de uno los leños dejando así
una estela de fuego que serpenteó por los demás leños hasta crecer
y transformarse en una hoguera. Finalmente acercó el perchero con la
ropa de Jane para que ésta se secara y miró a Jane, quien tenía la
mirada perdida mirando las llamas.
_¿Estás
bien?-le preguntó Luciferka.
_Sólo
es miedo.-respondió Jane. Y se sentó en el suelo apoyando su
espalda en la pared.
Luciferka
miró a Jane que temblaba de frío y dijo:
_Espérame
aquí. Traeré una manta para abrigarte.
Jane
asintió sin apartar la vista de las llamas. El miedo a que su padre
y los inquisidores la encontraran y la llevaran a la hoguera le
paralizaba. Luciferka volvió al poco tiempo con una gruesa manta
marrón. Jane se levantó cabizbaja y dejó que Luciferka la
envolviera con la manta.
_¿Te
encuentras mejor ahora?-preguntó Luciferka.
Jane
miró la manta, dejó caer una lágrima y miró a Luciferka.
_Sí,
gracias.-contestó. Luciferka le acarició suavemente la mejilla y
dijo:
_Eres
tan hermosa, tan dulce y delicada… No mereces que te hagan ésto.
Tu padre pagará por lo que te ha hecho. Se dio la vuelta y se subió
al pórtico abriendo sus alas dispuesto a volar.
_¡Espera!
¿Adónde vas?-exclamó Jane.
_A
darle una lección a tu padre.-respondió Luciferka.
_¡No
lo hagas!-dijo Jane cogiendole del brazo.
_¡Te
ha pegado! ¿Qué clase de padre pega a su hija, una niña tan dulce
y delicada como tú?-contestó Luciferka.
_¡Pero
es mi padre!
_Él
ya no es tu padre. Dejó de serlo en cuanto te puso la mano encima.
Pretende matarte. Debo castigarle por eso.
_Pero
le perdono.-dijo Jane acariciando un hombro de Luciferka.-Le perdono.
Luciferka
luchó en su interior por no saltar al vacio y volar hasta la casa
del padre de Jane.
_Prométeme
que no irás, Luciferka.-dijo Jane.
Luciferka
la miró unos instantes y finalmente cedió a sus ruegos.
_Quédate
conmigo, no te vayas.-le pidió Jane.
_Lo
siento. Mi furia se apoderó de mí.-se disculpó Luciferka y se
sentó junto al fuego.
Jane
se acurrucó junto a su amigo y éste dejó que ella se sentara sobre
él.
_No
importa. Yo también te perdono.-dijo Jane.-Prométeme que estarás
conmigo.
_Te
lo prometo.-contestó Luciferka mirandola sonriente.
Jane
puso su cabeza en su pecho y se abrazó a él. Éste también la
abrazó y la rodeó cariñosamente con sus alas negras. Contempló el
fuego y las estrellas unos instantes hasta que supo que Jane ya
estaba dormida. La miró sonriendo emocionado, la acarició un mechón
de su pelo castaño tirando a rubio y finalmente la besó en la
frente. Él se mantuvo despierto toda la noche contemplando como Jane
dormía entre sus brazos con una sonrisa dibujada en su cara. Muy a
su pesar debía controlar su furia pues había prometido a Jane no
dañar a su padre. Él le había hecho una promesa y debía
cumplirla. Además, quería tantísimo a Jane que era incapaz de
negarse.
¿Pero
cuánto tiempo podría controlar su furia? El era un ángel negro al
fin y al cabo. Decidió entonces dejarse llevar de su amor hacia
Jane.
Relato de un capítulo del segundo libro de mi trilogía LA ESPADA DE CRISTAL
Muy
buenos días, mis queridos y fieles lectores.
Hoy
os traigo un relato de un capítulo de mi trilogía, "La espada
de cristal". Este relato me mandaron hacerlo en el curso de
Taller de Escritura Creativa de www.yoquieroescribir.com en
donde me matriculé en 2010. Aparece en el libro junto con los
relatos de mis compañeros. Si alguno de vosotros lo quiere tener,
aquí os dejo el enlace de compra:
http://www.bubok.es/libros/201789/Taller-de-Escritura-Creativa-Vol-18--Noviembre-2010-YoQuieroEscribircom
Espero
que os guste ¡y no os olvidéis de comentarme qué os ha parecido!
Adiós, amigos.
***
Aquel
día marcó para siempre la vida de Sheila. Sus padres tenían que
marcharse de viaje por negocios, eran empresarios, y no querían que
Sheila se quedase sola en casa. No es porque no confiaran en ella,
sino porque contaba con diez años de edad. De ser más mayor la
hubieran dejado a sus anchas. Sus tíos vivían en otro país y la
única persona de toda la familia con la que podían contar era con
su abuelo Matías.
Éste
inspiraba un breve temor a Sheila, pues era reservado y callado y
apenas hablaba con ella.
Sheila
no quería pasar el mes con su abuelo, alejada kilómetros y
kilómetros de la ciudad y sin sus amigas, pero no tenía otra opción
que resignarse a estar en la casa de campo de su abuelo. En realidad
la casita era acogedora y de esas de montaña, tan bonitas. Tenía
dos pisos, una buhardilla y un hermoso jardín bien cuidado salvo una
zona llena de maleza cercada con un muro con una enredadera y una
puerta oxidada con un candado que dejaba bien claro que nadie podía
ir a esa parte del jardín. Matías se ponía nervioso si veía a
alguien rondando cerca del muro.
Sheila
no entendía el por qué de su comportamiento pero no se atrevió a
preguntarle hasta aquel día. Llegaron por la noche tras un día
entero de viaje en coche. Como siempre, Matías premaneció distante
y frío cuando recibió a su nieta.
Sheila
se despidió de sus padres, triste por no poder quedarse en casa de
alguna amiga, cargó con su maleta y siguió a Matías hasta su nueva
habitación. Allí deshizo su equipaje y seguidamente bajaron a la
cocina a cenar. Una cena con un silencio incómodo. Finalmente, ambos
se dieron las buenas noches y se acostaron. A la mañana siguiente,
después de desayunar tan silenciosamente como en la cena anterior,
Sheila salió al jardín. Sentía tal aburrimiento que se sentó en
las escaleras de madera de la entrada trasera de la casa. Vio a su
abuelo cortando leña con el hacha muy enérgicamente. Se acercó a
él y le contempló mientras trabajaba. _¿Qué estás
mirando?-preguntó bruscamente Matías.
_Sólo
quiero ver qué haces.-contestó Sheila.
_Pues
cortar leña. ¿Qué crees que hago, eh?
_Vale,
vale. No te pongas así. Oye, ¿por qué no juegas conmigo?
_Lo
siento, Sheila.-dijo Matías dando un fuerte golpe de hacha a un
tronco seco.-Tengo mucho trabajo. Juega tú sola.
_¿Y
no te apetece llevarme al tiovivo de la plazoleta del pueblo?
_¡No!
¡Ya te he dicho que tengo cosas que hacer! Vete a jugar por ahí y
déjame tranquilo.-cortó Matías. Sheila marchó triste y cabizbaja.
No se atrevía a molestar más a su abuelo. Anduvo por el jardín sin
saber qué hacer para distraerse.
Vio
el muro con la enredadera. Sabía que no podía acercarse allá pero
ya se sabe la curiosidad de los niños. Se volvió para mirar a su
abuelo. Éste estaba tan absorto cortando la leña que ni se había
enterado de que Sheila estaba en la zona prohibida del jardín.
Sheila aprovechó para echar una ojeada asomándose por los barrotes
de la puerta oxidada. Era un lugar desolador, como si en esa parte
del jardín el viento no soplara ni la luz del sol entrara. La maleza
de la hierba llegaba a la cintura y tenía un color amarillento y
grisáceo. Árboles podridos y desnudos rodeaban a ambos lados un
caminito embarrado que conducía a un pozo que permanecía en el
centro de aquel lugar.
Una
voz como venida del más allá provino del interior del pozo
pronunciando el nombre de Sheila, cosa que a ésta le asustó, le
hizo estremecerse y correr al interior de la casa.
A
la hora de la comida, Sheila por fin cortó el silencio incómodo de
esos momentos con su abuelo:
_Abuelo,
¿por qué hay una zona del jardín cerrada?
Matías
miró un momento a su nieta y después contestó:
_No
se puede ir a esa zona del jardín. Nadie puede. Y no quiero verte
por allí merodeando, ¿de acuerdo? _¿Pero por qué,
abuelo?-insistió Sheila.
_Porque
es peligroso estar ahí dentro.-contestó Matías tras un suspiro.
_¿Lo
dices por el pozo?
Matías
pegó un fuerte puñetazo a la mesa haciendo temblar a Sheila.
_¡Mira,
Sheila! No quiero ponerme a malas contigo porque eres mi nieta al fin
y al cabo. No se puede ir a esa zona del jardín. Por eso mismo del
pozo, es una zona peligrosa. ¿Qué pasaría si te cayeras dentro,
eh? ¡No se puede entrar ahí! ¿Te quedó claro?
Sheila
asintió en silencio. Terminó de comer y se levantó. Antes de irse
miró a su abuelo y dijo:
_Perdona
si te ofendí, abuelo.
Matías
gruñó indiferente encendiéndose una pipa. Sheila subió a su
cuarto y se echó en la cama mirando al techo de madera. Tenía tal
aburrimiento en la casa de su abuelo que finalmente acabó
durmiéndose. Despertó a la una de la madrugada.
Sheila
no podía creerse que hubiera dormido tanto. Se desperezó y miró
por la ventana. El jardín estaba muy oscuro. Pudo ser el momento
idóneo para ir a la zona prohibida del jardín, mientras Matías
dormía entre ronquidos, de no ser porque a Sheila le daba miedo la
oscuridad. Decidió levantarse cuando amaneciera, a las seis de la
mañana, antes de que su abuelo se levantara una hora y media
después. Y así lo hizo. Puso la alarma en su reloj digital de
pulsera y se obligó a volver a dormir.
Cuando
por fin llegó la hora señalada, Sheila salió a hurtadillas de la
casa. Su abuelo dormía a pierna suelta y no la había sentido.
Sheila corrió desde la casa hasta el muro de la enredadera de la
zona prohibida del jardín y lo saltó. Una vez dentro volvió a
echar una ojeada a la casa del abuelo. Todo estaba tranquilo. Sheila
sintió una brisa gélida procedente del pozo y volvió a escuchar la
voz como en distancia:
Sheee...
ila... Shei... laaaa... Sheila... Sheiiilaa...
Sheila
volvió a sentir miedo, pero se obligó a sí misma en permanecer
quieta en el sitio. Caminó hacia el pozo con curiosidad, y se asomó
al interior.
No
había agua dentro y estaba muy oscuro.
De
pronto, un punto luminoso apareció en el lejano fondo del pozo que
hizo extrañarse a Sheila.
_¿Qué
será éso?-pensó Sheila.
Una
sacudida de aire frío recorrió el pozo hasta llegar a Sheila
haciéndole resbalar y caer al interior. _¡¡¡Socorro!!!
¡¡¡Abuelooooo!!!-gritó mientras caía.
Tras
varios minutos cayendo en la oscuridad del pozo, Sheila sintió que
se daba de bruces contra algo duro. Sacudió la cabeza, frotándose
el cuerpo y después miró a su alrededor maravillada.
Se
hallaba en un pueblecito medieval con montañas y un castillo a lo
lejos, un puente de piedra y un río de agua cristalina no muy
profundo.
_¿Dónde
rayos estoy?-se preguntó Sheila atónita de lo que estaba viendo.
_En
la ciudad de Asteillo.-le contestó una voz infantil.-Oye, ¿estás
bien? ¿Te has caído?
Quien
así le hablaba era un muchacho rubio de unos once años. A su lado
estaba una niña, también rubia, con trenzas, de doce años y que la
miraba con curiosidad.
_¿Estás
bien? ¿Te duele algo?-volvieron a preguntar los dos niños.
_Sí,
sólo es el brazo derecho. No os preocupéis.-contestó Sheila.
Los
dos niños se miraron, sonriendo aliviados.
_Oye,
¿cómo te llamas?-dijo la niña.
_Sheila.-contestó
Sheila.-¿Y vosotros?
_Yo
soy Lillian.-respondió la niña.-Y él es mi hermano, Crom.
_Encantada.-dijo
sonriente Sheila.
Los
niños observaron con curiosidad a Sheila mirándole su jersey de
lana, sus pantalones vaqueros y sus zapatos deportivos.
_¡Qué
ropa tan rara llevas, Sheila!-dijo Crom.
Sheila
rió tímidamente.
_¿De
dónde eres? Creo que no eres por aquí, ¿cierto?-preguntó
Lillian.
_Soy
de Córdoba.-contestó Sheila.
_¡Guau!
¿Dónde queda éso exactamente? Seguro que vienes de un país muy
lejano...-dijo Crom.
_Bueno...
En realidad... Me resbalé y caí dentro del pozo del jardín de mi
abuelo. No sé cómo llegué aquí.-contestó Sheila mirando al cielo
en busca del agujero del pozo. Pero no se veía más que el cielo
azul. _¿Pozo del abuelo?-se extrañó Crom.
_Me
parece que te has dado un fuerte golpe en la cabeza, Sheila.-dijo
Lillian cogiéndola del brazo y apoyándola junto a la pared de una
posada.-Mejor será que te recuperes y...
_¡Pero
es verdad lo que os digo! ¡Resbalé y caí dentro del pozo de mi
abuelo!-excalmó Sheila.
De
pronto, oyeron un ruido de cascos. Se giraron y vieron a un jinete de
negra armadura cabalgando en su corcel negro y siendo perseguido por
soldados del castillo también montados en sus caballos.
_¡Es
un caballero negro! ¡Sálvese quien pueda!-gritó un hombre que
estaba frente a la taberna y la posada. _¡Alto a la guardia
real!-gritaba también el comandante de los soldados.-¡He dicho que
se detenga!
La
gente de Asteillo corrió temerosa a encerrarse en sus casas. Los
soldados del castillo se dividieron por grupos para acorralar al
caballero negro. Finalmente, lo consiguieron pues le rodearon en el
puente del río para quitarle algo que había robado del castillo.
Cronología de mis libros (sin contar las partes de la trilogía o la saga)
1999: Dejo
de escribir "John Davis". Escribo mi primera novela de
Terror "El Inframundo" a raíz de un juego que inventé
para mis amigos después de salir de catequesis.
2000: En
Mayo escribo mi primer libro oficial, "El planeta de la
imaginación" por ánimos de mi amiga Alba.
2001: Escribo
mi novela "Fungys", a raíz de un club que inventó Alba
para sus primos y yo. En Noviembre muere mi amigo Charlie, del grupo
Gen Rosso, y escribo su vida novelada como homenaje, a la que titulo
"Streetlight".
2002: Dejo
de escribir "Streetlight" y escribo mi primer microrrelato
"El dragón rojo". En Mayo, tras viajar a Roma, escribo mi
novela "K.R.V." En Octubre retomo "Fungys" para
enseñarlo a mis compañeros de clase. Dejo de escribir "El
Inframundo".
2003: Dejo
de escribir "Fungys" definitivamente. Escribo mi novela
"Emma y el gigante" durante dos meses tras ver Harry Potter
y el prisionero de Azkaban, pero finalmente me decido por escribir mi
novela "Emma y Tom", inspirándome en La Bella y La Bestia.
2004: Dejo
de escribir "Emma y Tom" y escribo mi novela "La perla
malva" tras un sueño que tuve y aficionarme a la serie Inu
Yasha. En Noviembre escribo mi novela "El niño lobo".
Cambio el título "K.R.V." por "Las tres jinetes",
pero lo acabo dejando por falta de argumento.
2005: Durante
el campamento de verano escribo mi novela "Pegaso y yo"
tras un sueño que tuve. Al volver del campamento escribo mi novela
"Arslam el animorph", tras leer una saga de niños con el
poder de transformarse en animales. Dejo de escribir "El niño
lobo" por falta de argumento.
2006: Dejo
de escribir "Pegaso y yo" y "Arslam el animorph".
Tras salir del hospital de Madrid escribo dos novelas, "Almas"
y "Leyenda de La Alhambra", en honor a mi amiga Yaiza.
2007: Dejo
de escribir "Almas". Escribo mi novela "La profecía"
tras ver una serie de las gemelas Olsen. En Octubre dejo de escribir
"La profecía" y escribo mi novela "El castillo de
Edo" en honor a Camila Bordonaba, de la serie Rebelde Way. En
Noviembre escribo mi saga "El Eko" y mi novela "Murca
el Altarriense".
2008: Dejo
de escribir "El castillo de Edo" y "El Eko".
Escribo mi novela "Arukhensis", inspirándome en mí. Más
tarde la convierto en saga.
2009: Dejo
de escribir "Murca el Altarriense" y escribo "Felion y
Zealin" en honor a mi ex novio, Juan José.
2010: Dejo
de escribir "Felion y Zealin" por falta de argumento y
"Arukhensis". Escribo "Luciferka Demon In Love" y
"Regreso a casa". Cambio el título "La perla malva"
por "La espada de cristal" y la convierto en trilogía.
Cambio el título de "El Eko" por "El Moabe".
Cambio el título "Murca el Altarriense" por "Murca"
y lo convierto en trilogía.
2011: Dejo
de escribir "Luciferka Demon In Love". Comienzo a
reescribir mis novelas una por una. Escribo "La Senda Multien"
como derivado de "Arukhensis". Escribo mi primer libro
esotérico "Diccionario de sueños" y mi primer libro de
cocina internacional "Cocina del mundo". Cambio el título
"El planeta de la imaginación" por "El libro viejo".
2012: Dejo
de escribir "La Senda Multien", "Diccionario de
sueños" y "Cocina del mundo". Escribo "El
campamento maldito" tras una pesadilla que tuve. Cambio el
título "El libro viejo" por "Los Místicos" y lo
convierto en trilogía. Escribo "La Senda Mística" como
derivado de "Los Místicos" mientras continúo la
reescripción de todos mis libros.
2013: Escribo
mi novela "Blotus y Jade" en honor a Elizabeth Gillies de
la serie Victorious y por mi nueva religión Wicca. En Marzo dejo de
escribir "Blotus y Jade" para escribir mi novela "El
pantano". Dejo de escribir "El pantano" un mes
después. Cambio el título "Luciferka Demon In Love" por
"El ángel negro". Retomo la reescripción de mis libros.
2014: Retomo
mi primera novela John Davis, pensando bien en el argumento. En Marzo
publico por primera vez en la editorial Bubok de Madrid mi libro
"Cómo escribir una novela - Taller Literario I: Elementos
necesarios para comenzar", pensado especialmente para nuevos
escritores que quieren lanzarse a escribir. Lo publico como e-Book y
en Abril publico el segundo volúmen, "Cómo escribir una novela
- Taller Literario II: Creación de la trama básica". También
escribo relatos sado con temática de crucifixión para mis dos
nuevos blogs, "Crucifixión Erótica" y "Dómina
Pilata" con la esperanza de algún día llevarlos al cine. Sigo
reescribiendo mis libros.
2015: Después
de 17 años, por fin tengo nuevas ideas para el argumento de "John
Davis" y me pongo a trabajar en él. Soy consciente de que
necesito documentarme sobre los Estados Unidos del siglo XIX, pero no
es problema para mí. Ahora "John Davis" se convierte en mi
primera novela oficial. Me siento feliz por sacarlo a la luz.
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martes, 11 de agosto de 2015
¡¡¡BIENVENIDOS A MI BLOG!!!
Buenos días, queridos visitantes.
Os quiero dar las gracias por visitar mi blog.
El motivo por el que lo creé es porque soy una escritora novel y por lo tanto muy poco conocida. Espero que con este blog me pueda dar más a conocer a vosotros y sobre todo que os guste.
Así que espero que seáis fieles lectores y seguidores de mi blog.
¡Hasta pronto!
Os quiero dar las gracias por visitar mi blog.
El motivo por el que lo creé es porque soy una escritora novel y por lo tanto muy poco conocida. Espero que con este blog me pueda dar más a conocer a vosotros y sobre todo que os guste.
Así que espero que seáis fieles lectores y seguidores de mi blog.
¡Hasta pronto!
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47500 Nava del Rey, Valladolid, España
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